RADIO PROGRESO

Un libro testimonial sobre una valiente radio hondureña.

Publicado el 15 de octubre de 2012 a las 00:00


En América Latina y el Caribe, las emisoras comunitarias y populares tienen más de 60 años corriendo sorprendentes aventuras comunicacionales. Unas han transmitido desde las barriadas más pobres, en favelas, en suburbios, devolviendo la palabra a nuestros pueblos silenciados. Otras han llevado los micrófonos a las alturas del altiplano y a los rincones más ocultos de la selva. Emisoras sindicales, mineras, indígenas, clausuradas por dictaduras militares, amenazadas por gobiernos autoritarios. Emisoras alfabetizadoras. Emisoras callejeras. Emisoras justicieras que han resistido en condiciones extremas.

Radios que han hecho mucho, pero han escrito poco. Han dejado poca memoria de lo vivido. Y el tiempo, el implacable, acaba borrando hasta los actos más heroicos.

No queríamos que esto pasara con Radio Progreso, una emisora hondureña que plantó cara al golpe de estado del 2009 tramado por la oligarquía, el ejército y los Estados Unidos. Grabadora en mano, recogimos los testimonios de las compañeras y compañeros del equipo que vivieron esa mala hora.

Agradecemos al director de Radio Progreso, el padre jesuita Ismael Moreno (Melo), por creer en los derechos compartidos (copyleft) y poner a disposición de todos y todas las radialistas de habla hispana estas historias cabales, picantes y catrachas.

Equipo RADIALISTAS

Hay 1 comentarios
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  • Hay una mezcla de sentimientos cuando uno lee estos materiales. Realidades que se repiten en cada país latinoamericano que vive en muchos casos, bajo la presidencia de esta clase de gente que piensan que el dinero, el poder y la corrupción serán para ellos ellas una vida eterna. Mi país El Salvador, a pesar de haber finalizado la guerra, mantiene en sus órganos de poder esta misma clase de gente(servil) que solo le importa estar bien a el o ella en detrimento de las mayorías. Gracias Ignacio. Gracias por recordarnos que la lucha por la justicia y por los derechos humanos sigue, aunque no haya guerra.

    Víctor Sánchez, SOYAPANGO, EL SALVADOR.

    15 de octubre de 2012 a las 00:00
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