CAPÍTULO 3 – ACOSO EN EL HOTEL

Ángela comenzó a trabajar en el hotel y todo parecía bien hasta el final de la quincena.

Revisar la radionovela completa(enlace) A la mañana siguiente, Ángela Rodríguez, llegada de Colombia, y Cangrejo, taxista ecuatoriano con muchas horas al volante, salieron a buscar fortuna. Más exactamente, a buscar trabajo en un hotel amigo.

HOTELERO ¡Púchicas, y qué sorpresa tan buena!… Cangrejo, broder, tú por aquí… Y con esta mamita tan rica…

CANGREJO Buenas, compadre… Pues ya ve, pasando y dando una vuelta… A esta man la traigo a ver si tiene una chauchita para ella…

HOTELERO En un hotel lo que sobra es trabajo. ¿Cómo te llamas, mi reina?

ANGELA Angela. Angela Rodríguez para servirle a usted y a quien se le ofrezca.

HOTELERO Pues aunque esto no es el cielo, me viene estupendo tener una angelita por aquí. Mañana comienzas a trabajar en la limpieza de cuartos.

ANGELA Me da mucha pena preguntar pero… al pan pan y al vino vino: ¿cuánto es que me va a pagar?

HOTELERO El básico, mi niña. Por ahí se empieza, pues.

CONTROL MÚSICA DE TRANSICIÓN

NARRADOR Ángela comenzó a trabajar en el hotel y todo parecía bien hasta el final de la quincena.

ÁNGELA Pues aquí, jefe, viniendo a ver si ya me toca algo… ¿o qué?

HOTELERO Pues vas a tener que esperar a fin de mes, cholita, porque tengo varios clientes que no me pagan.

ANGELA Pero yo he trabajado duro, su mercé, y tengo algunas deudas. Me da mucha
pena, jefe, pero ese básico… es una pichurria.

HOTELERO A ver, a ver, a ver. Recién llegas y ya andas reclamando. No me vengas a hablar de dinero… (MELOSO)… Aunque pensándolo lo bien… yo podría adelantarte alguito… pero…

ANGELA Pero, ¿qué o qué? ¿Se le corrió el champú a este man o qué?

HOTELERO Eso es dando y dando.

ANGELA ¿Y esa miradera qué? ¿Fue que se le perdió una igualita o qué? ¿Y qué quiere usted que yo le dé a su mercé?

HOTELERO Hummm… Lo que me gusta.

ANGELA ¿Usted me está mamando gallo o echando los perros?… ¿Quién se cree usted que soy yo?

HOTELERA No te hagas la mosquita muerta que a ustedes las colombianas les gusta… ¿o no? Ustedes son calientes, eso es lo que me alborota la sangre.

ANGELA Pues báñese en hielo, llave, y no la embarre. A ver, dígame, ¿quién se cree usted que es, ah?

HOTELERO El jefe de este hotel. Tu jefe.

ANGELA Me da mucha pena pero aquí las cuentas claras y el chocolate espeso…
Yo voy a informar, entonces, a la mujer del jefe, ¿me oye? Se lo digo a su vieja. ¡Y no me levante así las cejas que no voy a pasar por debajo!

HOTELERO Fresca no más, man, de ganita te rallas… (MEDIA VOZ) Y recuerda que no
tienes papeles… y los chapas siempre anda buscando a las sin papeles…
Así que cuídate, pajarita… (RIENDO)

NARRADOR Ángela se quedó desangelada. Por suerte, vino su compañera de limpieza, una chica ecuatoriana bien buena gente…

CHICA No me cuentes nada, Ángela, ya sé lo que pasó. Es que el patrón es ojo alegre…

ÁNGELA Juemadre… Tengo una piedra…

CHICA A mí también me quiso meter mano.

ÁNGELA ¿Y usted se dejó o qué?

CHICA Yo le dije que mi novio era boxeador. Y se agüevó. Ay, es que estos
hombres ecuatorianos no tienen remedio.

ÁNGELA Y los colombianos tampoco, amiga. El machismo no tiene fronteras. Ay, no, mejor me voy de aquí. El chuchumeco éste no me paga y encima me quiere abusar.

CHICA No le hagas caso y listo. Vamos, acolítame a limpiar la habitación del gringo, que ya está de salida…

ÁNGELA No, no, mejor antes que después. De malas como la piraña mueca. Me largo
porque me largo.

NARRADOR Ángela, la colombiana, no salía de su enojo, cuando se apareció el gringo, un cliente antiguo del hotel…

GRINGO Usted no tiene que irse a ninguna parte, mamacita.

ÁNGELA ¿Y usted quien es, si puede saberse?

GRINGO Un cliente. Oh, yes, un cliente que busca clientas.

ÁNGELA Barájemela más despacio, míster.

GRINGO Tú eres una muchacha de buena apariencia…. Yo tengo un bar de alterne cerca de aquí. Es un trabajo fácil y de mucho money.

ÁNGELA Ah, ¿usted quiere decir una prepago o qué?

GRINGO Si quieres llamarlo así…

ÁNGELA Vea, ¿sabe que? Hoy no está el palo como pá cucharas. Ya me embolataron bastante en este hotel. Qué piedra, no sé pá qué me trajo aquí ese tal Cangrejo…

EFECTO CARRO QUE LLEGA

ÁNGELA Y míralo, hablando del rey de roma…

CANGREJO (DE 3 A 1) ¿Qué pasa aquí, qué ondas, Angelita? ¿Cómo va en el trabajo?

ÁNGELA Me fue más mal que a perro en misa… Y usted me dijo que este hotel era
decente… Pues qué bueno que venga con el taxi porque le voy a pagar una
carrera y me saca de este calvario.

CANGREJO Púchicas, ¿qué mismo le pasa, Angelita? Venga, venga, suba al taxi y la llevo a su casa…

CONTROL MÚSICA DE TRANSICIÓN

EFECTO EN EL TAXI

CANGREJO Así que mi compadre se quiso pasar de vivo…

ÁNGELA Su compadre y ese gringo pecueco… Por suerte llegó su mercé…

CANGREJO Yo soy como el soldao, mejor a tiempo que convidao. Pero la encuentro muy nerviosa, Angelita. Vea, la invito a tomar una colita y conversamos un poco…

ÁNGELA Está bien, está bien, Cangrejo, le acepto la gaseosa. O una pola si prefiere. ¡Que todavía no se me baja la piedra!

CONTROL MÚSICA DE TRANSICIÓN

NARRADOR El taxista Cangrejo era una buena persona y conocía todos los rincones de la ciudad. Después de una parada corta en la cafetería, llevó a Ángela a casa de Luz Marina y don Rigo…

CANGREJO Aquí les traigo a la Angelita, sana y salva.

LUZ MARINA ¿Qué pasó, Cangrejo, hubo algún problema?

RIGO No me diga que la echaron del hotel, Angelita…

ÁNGELA Me eché yo solita, don Rigo. Esa platica se perdió… Faltaba más…

RIGO Algo mal hecho habrás hecho…

ÁNGELA Algo mal hecho me querían hacer a mí… ¡pero ni de vainas!

LUZ MARINA Venga, venga, mija, tómese una agua panela y nos cuenta… No le habrá
estado dando papaya al gerente, ¿no es cierto?

ÁNGELA ¿Papaya? A mí mi mami me enseñó el décimo primer mandamiento: no dar papaya a nadie, y menos a un desconocido. ¿No está de acuerdo conmigo, abuelo?

ABUELO No, mija, no, a mí la papaya no me gusta porque siempre me trago las pepas y después me manda al baño, mijita.

CARLITOS El abuelo no tiene remedio el abuelo… (SE ECHA A REÍR)

LUZ MARINA ¿Se sirve un tintico, Cangrejo?

CANGREJO Con mucho gusto, vecina. Y bueno, don Rigo, yo traté de ayudar a la rolita con una chauchita en ese hotel. Pero le juro que no sabía que mi compadre era medio sinvergüenza.

ÁNGELA Sinvergüenza y medio, mejor dicho. Tipo tan perro…

RIGO Usted hizo lo que pudo, Cangrejo. Es que esta colombiana no sabe todavía la forma de hablar en Ecuador. A lo mejor entendió mal lo que ese señor le decía…

ÁNGELA Ay, don Rigo, las malas intenciones se huelen.

RIGO Es que tú todavía no conoces este país, muchacha. Si quieres, mañana nos vamos los tres a zapatear la ciudad, el mercado, la gente… pá que vayas sabiendo cómo se vive en Ecuador.

CARLITOS ¡Yo también quiero ir!

LUZ MARINA No, Carlitos, usted se queda porque tiene que ir al colegio.

ÁNGELA A conocer el mercado… ¡y a comer una fritada con yuca que ya me muero si no la como!

bq. * CAPÍTULO 1: ¡BIENVENIDA, ANGELITA!(enlace)* CAPÍTULO 2: CAMELLAR ES LO PRIMERO* CAPÍTULO 3: ACOSO EN EL HOTEL* CAPÍTULO 4: ENTRE YUCAS Y LLAPINGACHOS* CAPÍTULO 5: ÉRASE UNA VEZ COLOMBIA* CAPÍTULO 6: UNA VENDEDORA ROLA* CAPÍTULO 7: EL CARNET VERDE* CAPÍTULO 8: RECLAMO PORQUE RECLAMO* CAPÍTULO 9: PREPAGOS Y TRAQUETOS* CAPÍTULO 10: ¿DÓNDE ESTÁ DIEGO RODRÍGUEZ?(enlace)
* CAPÍTULO 11: HAY UN TIEMPO PARA TODO* CAPÍTULO 12: ECUADOR Y COLOMBIA, UN SOLO CORAZÓN

CAPÍTULO 3 – ACOSO EN EL HOTEL

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.