EL SÉPTIMO COLOR

Así cuentan las abuelas Cashinahuas la historia del arcoiris.

NARRADORA Era una joven tan hermosa que todos se enamoraban de ella. Se llamaba Yasá y amaba solamente a Tupá, el hijo del Dios supremo de los Cashinahuas de Brasil.

CONTROLSICA MISTERIOSA

NARRADORA El demonio Anangá también estaba enamorado de Yasá. Entonces, decidió robársela. Para lograr su maligno propósito, se apareció un día ante la madre de la doncella.

DEMONIO Si tú impides la boda de Yasá y Tupá, y haces que tu hija se case conmigo, yo te daré abundante caza y pesca durante toda tu vida.

NARRADORA La ambiciosa madre inmediatamente accedió al pedido del demonio Anangá. No tendría que preocuparse por conseguir alimento nunca más.

MADRE Hija, te prohíbo que vuelvas a ver a Tupá. Te casarás con Anangá… ¡Ya he puesto fecha para tu matrimonio!

NARRADORA Yasá se sintió desfallecer. Sabía que al casarse con el demonio Anangá tendría que ir a vivir al infierno, en el centro de la tierra.

YASÁ Demonio Anangá, ya que jamás volveré al cielo donde vive mi amado, te pido que, antes de casarme, me dejes ir a visitarlo por última vez.

NARRADORA El demonio decidió complacer a Yasá, pero le impuso una condición.

DEMONIO Ve a despedirte de él. Pero te harás una herida en el brazo para que las gotas de tu sangre marquen el camino que te lleva al cielo. Así podré seguirte.

NARRADORA Conforme a lo prometido y poco antes de la boda, Yasá partió a visitar a Tupá. Se había herido el brazo y, a medida que avanzaba, las gotas de sangre iban formando un arco rojo en el cielo.

CONTROL ARPAGICA

NARRADORA Tupá era muy poderoso. Ordenó al sol, al cielo y al mar que acompañaran a Yasá en su camino. Para confundir al demonio Anangá, el sol trazó un arco amarillo junto al rojo. El cielo dibujó un arco azul claro y el mar formó un arco azul oscuro.

CONTROL ARPAGICA

NARRADORA La sangre de Yasá se mezcló primero con la franja amarilla del sol y se formó otro arco anaranjado. Después, al mezclarse con el arco azul celeste, dibujó uno color violeta. El firmamento se vistió con sus mejores galas, un traje de seis colores: rojo, azul, amarillo, celeste, naranja y violeta.

CONTROLSICA TRISTE

NARRADORA Pero Yasá no logró llegar al cielo ni ver a su amado Tupá. La pérdida de sangre la debilitó. La joven cayó lentamente sobre la playa donde murió bañada por las olas del mar y los rayos del sol. No se casó ni se fue al infierno con Anangá.

EFECTO ARPAGICA

NARRADORA Cuentan los abuelos Cashinahuas que del cuerpo de Yasá subió hasta el cielo, para unirse a los demás arcos, uno verde, el de su esperanza. El séptimo color del arcoiris.

BIBLIOGRAFÍA

UNESCO Y CERLALC, Cómo surgieron los seres y las cosas, Venezuela, 1986.

EL SÉPTIMO COLOR

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