LA CARRETA VACÍA

Escucha esta parábola sobre la verdadera humildad…

NARRADORA Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva

y después de un pequeño silencio me preguntó:

PADRE Además del cantar de los pájaros, escuchas alguna cosa más?

NARRADORA Agucé mis oídos… (RUIDO LEJANO DE CARRETA) … y algunos segundos después le respondí:

JOVEN Estoy escuchando el ruido de una carreta.

PADRE Eso es. Una carreta vacía.

JOVEN ¿Y cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?

PADRE Escucha, hija. Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

CONTROL CORTINA PASO DEL TIEMPO

NARRADORA Me convertí en adulta y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

PADRE (ECO) Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

NARRADORA La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirles a los demás descubrirlas.

¿Qué mensaje te dejó esta parábola? ¡Cuéntanos!

BIBLIOGRAFÍA
Autor desconocido

LA CARRETA VACÍA

10 comentarios sobre «LA CARRETA VACÍA»

  1. Esas personas carretas vacíaas son desagradables, eso se debe a la falta de educación, de tratos humanos, debe pensar solo en ella y no en los demás. Bueno, le perdonaremos su deficiencia de personalidad.

    Nora Mollinedo Suntura, LA PAZ, BOLIVIA.

  2. Mientras más instruido, educado eres, mejor para tí, porque te permite ser tolerante con el charlatan, con quién menos favorecido fue en su educación, humildemente hay que saber demostrar la diplomacia en los momentos alegres y difíciles.

    Rafael Tenezaca, BIBLIÁN, ECUADOR.

  3. Excelente la forma tan sencilla, amena y al mismo tiempo elocuente, de tan bella narración. Es buena para que recordemos que ser humildes, sencillos y prudentes, no nos quita el gozo de dejar que sean otros quienes aprecien nuestras cualidades personales. Gracias plenas.

    César Aquino, BONAO, REP. DOMINICANA.

  4. ¡Que bello mensaje!. Tengo 25 años y hago radio para jóvenes, además imparto talleres para niños, niñas y adolescentes. Este material, me hizo mucho eco en mi mente, pues normalmente a mi «Si me gusta trasmitir lo que considero que se», pero se que hay una línea delgada entre compartir y la arrogancia. Así que espero el cuento me haga poner en práctica mi reflexión. Gracias.

    Jasser, MATAGALPA, NICARAGUA.

  5. Me parece que este mensaje es una gran lección para nosotros que prestamos mas importancia a la lengua que al oído, el mensaje que me deja es que debo saber escuchar, debo ser humilde para darme cuenta que lo que dicen los demás es importante para mi también.

    José Duran Arauz, SAN JOSE DE LOS REMATES NICARAGUA.

  6. Me encanta, gracias por su apoyo… lo voy a promocionar en nuestra radio en la web. Gracias a todos los amigos que hacen posible estas producciones que en realidad aportan mucho a la sociedad.

    William Garcia, AMATITLAN, GUATEMALA.

  7. Como 100pre muy buena historia y excelente todo lo que se comparte en Radialistas Apasinonados, eso es lo que nos hace crecer, ¡compartir!, lo que ayuda a superarnos. Un abarazo fuerte y gracias por las historias, así quienes hacemos comuniaciones también podemos transmitirlas a nuestro entorno : )

    Amanda Aimacaña López., ECUADOR, GUAYAQUIL, MILAGRO.

  8. Gracias por el material que a la fecha he recibido. Sobre «La carreta vacía» opino que debo cambiar mi actitud al querer ser reconocido, que mi vida no sea un cuento que se hunda en el pasado, que me hace recordar hoy mis proezas llenas de arrogancia y que me impide fijar mi atención en lo hermoso de lo que me rodea con sincera naturaleza, tengo que aprender que todo aquello que genera vida se desarrolla sin hacer nada de ruido y cuando menos lo esperas su esplendor florido desborda de fertilidad y su valor.

    Miguel Medina Equihua, MEXICO D.F.

  9. Primero: ¡GRACIAS! por su apoyo en humanizarme.

    Segundo: El mensaje que me dejò, es aprender a no ser superficial, frívola, «competente»,desenfocada, y sobre todo presumida. Utilizando mis energìas ineficazmente en alardear y ocupando tiempo para el despliegue de las potencialidades de los que me rodean. Qué manera práctica y sencilla (el estilo de mi preferencia) de enseñarme a practicar la humildad.

    Tercero: Obviamente, me recordó lo vacía de mi carreta en muchas circunstancias de mi vida. A tomar conciencia de ella para corregirme.

    Un abrazo afectuoso y fraterno a tod@s, Gracias mil.

    ¡Continúen, es muy alentador contar con su apoyo creativo!!!!

    Vicky Bernuy, PERÙ.

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