SIETE PROFESIONES

Cuando las personas mayores piensan que no valen nada…

HIJA ¿Qué te pasa, mamá? ¿Por qué estás llorando?

MAMÁ Es mi vida, hijita. Es mi vida…

HIJA ¿Qué pasa con tu vida, mamá?

MAMÁ No pasa nada, hija, nunca pasó nada…

HIJA Pero, ¿qué dices?

MAMÁ Es que yo nunca aporté nada… Tu padre salía a ganar la plata y yo en la casa. Ay, si yo hubiera trabajado…

HIJA Así que usted nunca aportó, ¿verdad? Usted no vale nada. Señora triste, la invito a dar una vuelta por su vida…

CONTROLSICA TRANSICIÓN

NIÑA (LLORANDO) Mamá… me caí y me rompí la rodilla… ¡Mamá!

MAMÁ Venga para acá, mijita… Sana, sana, colita de rana…

HIJA Enfermera de tus hijos por años y años. ¿Cuánto costaban tus atenciones?

CONTROLFAGA

NIÑO Mamá, tengo examen de lenguaje. Ayúdame con las tareas.

CHICA Mamá, ¿cómo se saca la raíz cuadrada?

MAMÁ Un momentito, mis hijos. Ahora termino de arreglar la casa y les enseño… Raíz cuadrada… raíz cuadrada…

HIJA Era la cuadrada y la redonda. El vocabulario y las manualidades. Quince años de profesora experta en matemáticas, biología, geografía y gramática. ¿Y tus honorarios?

CONTROLFAGA

ADOLESCENTE Mamá, me muero de hambre… ¡Qué rico huele!… Hummm…

HIJA La mejor cocinera. Nutricionista, chef internacional, consentidora del paladar de tu familia. ¿Qué valor tenían tus platos?

CONTROLFAGA

ESPOSO Mujer, el negocio está bajo y… gané muy poco en las ventas. ¿Crees que te alcanza con esto?

HIJA La lista de gastos subía cada mes. Pero allí estabas tú, la administradora, la financista, la que estiraba la plata. ¿Cuánto te pagaban por esta función?

CONTROLFAGA

JOVEN Mamá, no entiendo a las mujeres. Jenny me dice hoy que sí y mañana que no, que me quiere y no me quiere… ¡ya no la aguanto!

MAMÁ Pero, hijo, a lo mejor es ella la que no te aguanta a ti… ¿No le dijiste que se casarían el año pasado? Y ahora es el próximo año…

HIJA Y la sicóloga entraba en acción. Confidente, paño de lágrimas de tus hijos e hijas, no ahorrabas ningún esfuerzo para consolarlos y aconsejarlos. Esta profesión es cara. ¿Qué valor le ponías a cada consulta?

CONTROL CORTINA DE TRANSICIÓN

HIJA Enfermera, profesora, cocinera, decoradora, costurera, sicóloga, administradora… Siete profesiones… ¿qué otras ejerciste durante todos estos años?

MAMÁ Eran otros tiempos, hija. Las madres debíamos hacer eso y más por la familia…

HIJA Eran trabajos especializados, mamá. Si les ponemos valor en dinero, ¿cuánto hubieras ganado? Ni mi padre, ni tus hijos, ni la sociedad podrían pagarte. Así que, señora triste, alegre esa cara. Y ahora, ¿qué tal si cantamos esa canción romántica de Agustín Lara?

MADRE E HIJA CANTAN LAS DOS

SIETE PROFESIONES

5 comentarios sobre «SIETE PROFESIONES»

  1. Muchas gracias por este tipo de difusión, por casualidad di con esta página y me gustó la forma tan sencilla de motivar (nos) a las personas mayores…ya estamos solos mi esposo y yo, ya se casaron nuestras 3 hijitas… aunque todavía no cumplo los 60 pero ya he estado en esta situación donde pienso que trabajar hubiera sido lo mejor, pero cuando veo a mis hijas tan estables, física, emocional y profesionalmente, pienso que valió la pena quedarme como ama de casa…Ellas valoran mi trabajo aunque no fue remunerado, el pago es indiscutiblemente bello cumpliendo como madre y esposa…ya no más lágrimas por creer que no valgo porque no trabajé fuera de ¡¡casa!!
    Ylia América Moreno López, HERMOSILLO, SONORA, MÉXICO.

  2. Me parecio una excelente producción radial, esto le recuerda a nuestras amas de casa lo valiosas que son en nuestras vidas, muchas veces no las valoramos.

    Juan Andrès Gavira Morales, TUNJA, COLOMBIA.

  3. Es muy importante tener en cuenta el valor que tienen los adultos mayores. Cada vez son más relegados y discriminados. Ellos son fuente de sabiduría y debemos darle todo lo que necesitan y merecen. Lo que ahora gozamos es producto de su trabajo y esfuerzo que realizaron durante muchos años.

    Oscar Bulfrano Aguilar, CIUDAD DEL CARMEN, CAMPECHE, MÉXICO.

  4. Esto es una reflexión que no todo hijo tiene con sus padres, ya que a veces o casi nunca les reconocemos el sacrificio y las atenciones que nos dan.  Ni los tomamos en cuando ya tienen cierta edad. Gracias a Dios tuve los mios y pude demostrarles cuanto los amaba en el poco tiempo que me duraron,   fue  maravilloso,  no saben lo que daría por tenerlos conmigo.  Hay  muchos hijos e hijas que que no les prestan la atención a sus padres. Pero más tarde dirán:   «Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido»
    Nancy, VENEZUELA.

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