16 – ¿DE QUE NOS SALVA JESÚS?

SAN PABLO APÓSTOL , el que inventó a CRISTO y MARÍA MAGDALENA la que conoció a JESÚS.

Adán y Eva. Fresco en las catacumbas de Roma. Una creencia muy antigua… pero sólo un mito. Sobre ese relato no se puede edificar nada porque la casa se derrumba.
Adán y Eva. Fresco en las catacumbas de Roma. Una creencia muy antigua… pero sólo un mito. Sobre ese relato no se puede edificar nada porque la casa se derrumba.

PERIODISTA Amigas y amigos de Emisoras Latinas, nuevamente con ustedes. El programa anterior no lo concluimos. Nos quedamos en el momento más álgido del debate. El apóstol Pablo afirmando que el plan de Dios era enviar a su hijo a morir en la cruz para lavar nuestros pecados, para redimirnos. Y María Magdalena diciendo que no había nada que lavar, que Jesús no vino a morir ni quería morir, que Jesús fue asesinado por denunciar las injusticias que se cometían en su país. Bienvenido, Pablo, bienvenida, María Magdalena… Y bienvenida también la pregunta que nos envió una señora desde su celular.

MUJER Si Jesús no vino a morir, ¿a qué vino? ¿para qué vino?

PERIODISTA Tenemos una llamada… ¿Quién habla…? Ah, otra mujer en línea que quiere responderle a la señora del celular… Ivone Gebara, la prestigiosa teóloga brasileña…

PABLO ¡Nunca supe de una mujer que fuese teóloga!

IVONE Seguí el programa anterior. Es tal vez el tema más trascendental de todos los que has tratado en estos debates, Juan Luis.

PERIODISTA ¿Y qué le responde a la señora del celular?

IVONE Pues… María Magdalena ha hablado de la muerte de Jesús como un hecho histórico y Pablo lo hace como si fuera un libreto escrito por Dios, como una obra de teatro que tenía que ser representada en Jerusalén.

PABLO Entonces, “mujer teóloga”, ¿no tenía que cumplirse el plan de Dios?

IVONE No hubo ningún plan de Dios, apóstol Pablo. Las cosas acontecieron como acontecieron, pero podían haber acontecido de otra manera…

MARÍA Quería decir algo que se me olvidó antes y que tal vez le interese a la mujer que preguntó y a esta mujer que explica…

PERIODISTA Adelante, María Magdalena…

MARÍA A don Pablo lo recibimos en la comunidad de Jerusalén un par de veces. Pero él llegó sólo a que le felicitaran por sus viajes. ¿Cree usted que él nos preguntó alguna vez por qué mataron a Jesús? ¡Nunca! No le interesaba, ni curiosidad tenía. En su cabecita farisea ya había inventado su “plan de Dios”…

PABLO ¡Mujer!

PERIODISTA Volvamos a la pregunta de la señora del celular… Si Jesús no vino a morir, ¿a qué vino? ¿para qué vino? ¿Usted qué dice, María Magdalena?

MARÍA Bueno, vino porque… porque su madre María lo trajo a este mundo. Y vino para vivir en este mundo como todos nosotros, ¿no?

PABLO Qué explicación tan… tan… tan insignificante, mujer galilea. Usted olvida lo esencial…

PERIODISTA ¿Y qué sería lo esencial, apóstol Pablo?

PABLO Que la transgresión de uno solo acarreó sentencia de muerte para todos hasta que por uno solo vino la justificación para toda una multitud.

PERIODISTA Aclárenos, apóstol Pablo, esas palabras… ¿Cuando habla de uno solo… se refiere a…

PABLO Me refiero a Adán, por quien entró la muerte, y a Jesucristo, nuestro redentor… Grande la caída, y mayor el don de Dios para redimirnos en la sangre de su hijo. Donde abundó el pecado sobreabundó la gracia…

MARÍA Otra vez la sangre… Parece vampiro este hombre…

PERIODISTA Tenemos una llamada… Manténgase en línea, Ivone,,, ¿Aló, con quién hablo?

MUJER Con la misma señora de la pregunta del celular…

PERIODISTA Audiencia cautiva… Muy bien… Dígame su nueva inquietud, señora…

MUJER Mire, yo estoy muy confundida con todo lo que oigo en estos programas. Yo sigo con la misma inquietud: yo sólo quiero saber si Jesucristo es o no es mi Salvador.

MARÍA Pregúntele de qué la salvó a ella…

PERIODISTA Señora, ¿y de qué la salvó a usted Jesucristo?

MUJER En el catecismo siempre me dijeron que Jesucristo me salvaba de mis pecados.

MARÍA De sus pecados no, hermana, porque Jesús nos enseñó que cada quien dará cuentas a Dios de lo que hizo y dejó de hacer.

PERIODISTA ¿Qué dice usted, apóstol Pablo?

PABLO ¿Qué digo…? Que Cristo el Señor es el salvador de esa señora, el Salvador del Mundo.

PERIODISTA ¿Y de qué salvó al mundo, apóstol Pablo?

PABLO De la cólera de Dios.

PERIODISTA Perdone que insista, pero… ¿por qué Dios estaba tan
encolerizado?

PABLO ¿Cómo que por qué? Por el pecado de Adán. Todos heredamos el pecado del primer Adán hasta que el nuevo Adán, Jesucristo, nos salvó.

PERIODISTA ¿Está hablando usted del pecado original, apóstol Pablo?

PABLO Nunca lo llamé así, pero así es. Aquella primera ofensa la heredamos todos, para que, bautizados en Cristo Jesús, se hiciera patente el plan de Dios.

MARÍA ¿Usted todavía cree que los pecados se heredan, don Pablo?

PABLO Sí, del primer hombre lo heredamos todos. Dime, galilea, ¿no crees en el pecado de Adán?

MARÍA Yo creo en lo que nos enseñó Jesús. Una vez a Jesús le preguntaron que si un viejo que era ciego de nacimiento era así por sus pecados o por los pecados de sus padres…

PERIODISTA ¿Y qué opinaba Jesús?

MARÍA Él dijo que los hijos no pagan por los padres. Él dijo que si los padres comen uvas agrias, a los hijos no les chirriarán los dientes. No, don Pablo, ni nadie está ciego por algún pecado ni los pecados se heredan, eso pensaba Jesús.

PERIODISTA Pues ya ve, María Magdalena, parece que no le hicieron caso a Jesús, porque a los niños los bautizan bien chiquitos para borrarles el pecado original. Y en las misas y en los cultos se repite, según dicen, el sacrificio redentor de la cruz… que nos salvó del pecado original. Ivone, ¿sigue en línea?

IVONE Sí, aquí sigo… Y con deseos de falar… Es cierto lo que dice el periodista…El relato del pecado original se ha convertido, por obra de Pablo, en el cimiento de la teología cristiana. Pero ese cimento se parece al de la casa construida sobre arena de la que habló Jesús.
PERIODISTA ¿Qué quiere decir con eso, Ivone?
IVONE Que aunque el centro de la predicación de usted, Pablo, es el pecado de Adán y la redención que hace Jesús de ese pecado, y aunque de ese pecado se fala en la primera página de la Biblia, el pecado original no lo cometió nadie nunca en ninguna parte.
PABLO ¡Mujer sin fe que se las da de teóloga!
IVONE Nuestra audiencia debe saber que el relato del pecado original fue escrito hace más de tres mil años. Fue un intento de la cultura hebrea, muy patriarcal por cierto, para explicar el origen del mal en el mundo. Pero no es un relato histórico. Adán y Eva no existieron. El paraíso tampoco. No hubo manzana ni serpiente. Sobre ese relato no se puede edificar nada porque la casa se derrumba.
PABLO Entonces, dígame “mujer teóloga”, si no hay pecado original, ¿cuál es el origen de tanta inmundicia y desenfreno?
IVONE Cada quien sabrá el origen, Pablo, porque cada quien es responsable del bien y del mal que hace. Usted sí, usted sí que es responsable de muchos errores por edificar sobre un cimiento falso.
PABLO ¿De qué me hace responsable usted, mujer lenguaraz, a quien no le veo ni la cara?
IVONE Oiga, oiga lo que cantan en las procesiones…
FIELES Perdona a tu pueblo, Señor, perdona a tu pueblo, perdónalo, Señor… No estés eternamente enojado…
IVONE Cantos de penitencia, de culpa, de resignación… Eso es fruto de su teología, Pablo. Una teología empapada en sangre, una teología que nos presenta a un dios enojado, colérico, sediento de sangre, que envía a su hijo a la muerte para poder perdonar… Usted es responsable de presentar a los creyentes un dios despiadado…

PABLO Yo no voy a aguantar esto… Voy a buscar un garrote como aquel con el que amenacé a los de Corinto cuando me desafiaban…

PERIODISTA Dejemos los garrotes para otro momento. Ataraxia, Pablo, tranquilidad… se lo digo en griego para que me entienda mejor… Ataraxia… Y nos llega un mensaje de texto que dice: Si Dios nuestro Padre es como lo pinta Pablo… ¡mejor ser huérfano!

PABLO No le veo ninguna gracia…

PERIODISTA Perdón… Disculpe… ¿Algo más, Ivone Gebara?

IVONE Quiero decirle a la señora del celular, que nos está escuchando, que en la doctrina de Pablo, Jesús fue algo así como el chivo expiatorio de los rituales del judaísmo. Pablo entendió la muerte de Jesús como un sacrificio religioso sangriento como los que él conocía.

PERIODISTA ¿Qué dice a esto apóstol Pablo?

PABLO Nada diré, aprendí del libro de los Proverbios que a los necios como ustedes los engaña su propia necedad.

IVONE También dice el libro de los Proverbios que al malcriado no le gusta que nadie lo corrija. El problema está en que usted, Pablo, se puso a hacer teología sin saber nada de Jesús y, peor aún, sin querer saber nada. Por eso, su teología se quedó detenida en el Antiguo Testamento. Y esa teología es la que usted impuso a las iglesias, la que está presente hoy en día en la cabeza y el corazón de mucha gente, tal vez en la señora del celular…

PERIODISTA Gracias, Ivone. Una última llamada porque el tiempo se nos agota… ¿Aló?

MUJER Soy otra vez yo… La señora del celular…

PERIODISTA ¡Qué fidelidad la suya, señora!

MUJER Porque… porque… está bien, Adán y Eva no existieron… Nada pierdo yo con eso… No hay pecado original, está bien… Pero… pero yo soy una pecadora… Y eso le pregunto a María Magdalena… ¿quién perdonará, entonces, mis pecados?

MARÍA Hermana, escúcheme. A Dios nadie le vio jamás. Le amamos y le ofendemos en lo que hacemos a nuestros prójimos. ¿Quién perdonará nuestros pecados? Aquellos y aquellas a quienes ofendimos. Jesús siempre decía: Si al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti deja la ofrenda y ve a reconciliarte con tu hermano.

MUJER ¿Quién me perdona, entonces, quién me salva?

MARÍA La comunidad, hermana. La comunidad nos salva.

MUJER Pero, entonces, Jesucristo… ¿De qué nos salvó Jesucristo? Dígame.

MARÍA ¿Sabe qué pienso yo? Que Jesús nos salvó de creer en un dios sanguinario. Nos salvó del miedo a Dios y de la culpa, de hacer sacrificios inútiles… ¿Y sabe de qué más, hermana? ¡Nos salvó de creer en el pecado original, ése que tanto le gusta a don Pablo!

PABLO ¡Ya basta!… Ahora van a ver…

PERIODISTA ¿A dónde va, Pablo?

PABLO A buscar el garrote de los corintios…

PERIODISTA No, no, deje eso, tranquilícese… ¡Ataraxia!… Amigas y amigos radioescuchas, aquí terminamos este programa, tenso e intenso, Nos vemos pronto. Nos encuentran en las redes sociales y en la web www.emisoraslatinas.net ¡Hasta la próxima! Y recuerden: quien tiene preguntas, piensa; quien sólo tiene respuestas, obedece. Estuvo con ustedes, Juan Luis.


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