AL PAN, PAN… Y AL PENE, PENE

Aprendamos a hablar del sexo sin complicaciones ni mentiras, sobre todo con nuestros hijos e hijas.

LOCUTOR A continuación, nuestro habitual espacio “El consultorio sexual de la doctora Miralles”.

CONTROL CARACTERÍSTICA CONSULTORIO

DOCTORA Amigas y amigos, una vez más con ustedes para conversar sobre temas “picantes”. Vean ustedes, he recibido varias cartas dónde me preguntan cómo conversar sobre sexo con los niños y las niñas…

CONTROLFAGA MUSICAL

NIÑA Mamá, mamá… ¿qué es un pene?

MAMÁ (TOSIENDO) ¿Un qué?

NIÑA Un pene…

MAMÁ Pero… ¿de qué estás hablando, niña?… Esas cosas no se dicen…

NIÑA Pero, mamá…

MAMÁ Niñita resabida… ¿Quién te dijo eso? ¿Dónde escuchaste esa palabra?

NIÑA En la escuela, la monjita nos mandó rezar tres avemarías por el padre Alberto. Dijo que es para que su alma no pene…

CONTROLFAGA ALEGRE

DOCTORA (RIENDO) ¡Pobre mamá y pobre monjita!… En fin, amigos y amigas, ustedes ¿cómo hacen, cómo hablan con sus hijos cuando estos preguntan?

EFECTO TELÉFONO

MUJER ¿Doctora Miralles?… Yo quiero hablarles, pero no sé cómo comenzar… ¿Qué les dice una cuando preguntan cómo se fabrican los niños, eh?

DOCTORA A ver, mi amiga. Primera norma: mentiras, nunca. Nada de cigüeñas ni bebés de París ni tonterías de ésas. Los niños se dan cuenta del engaño y pierden la confianza.

MUJER Sí, claro, pero… ¿cómo se lo diría usted?

DOCTORA Depende de la edad.

MUJER Mi hijita tiene ahora cuatro años.

DOCTORA Pues como es pequeñita, le puedes decir que mamá y papá se dieron un abrazo. Y papá puso una semillita en la barriga de mamá.

MUJER ¿Y cuando no sea tan chiquita?

DOCTORA Pues dile las cosas como son. Que el pene del papá entra en la vagina de la mamá, y que el papá pone los espermatozoides…

EFECTO TELÉFONO

VIEJO ¿Aló?… Esto es el colmo, doctora. ¿Cómo se le ocurre emplear esas palabras? Puede haber niños oyendo la radio…

DOCTORA ¿Qué palabras, amigo mío?… ¿Pene?

VIEJO Sí, eso…

DOCTORA ¿Y cómo cree usted que debemos llamar al pene?

VIEJO No sé, “pistolita”… perinola…

DOCTORA ¿Y a la vagina?

VIEJO Bueno, ejem… ahí no sé porque yo no tengo…

DOCTORA No, mi amigo, no hay que andar con pistolitas ni tesoritos… Al pan pan, al pene, pene, y a la vagina, vagina. ¿Qué tienen de malo esas palabras? Si podemos hablar de la nariz y las orejas, ¿por qué no hacerlo sobre los órganos sexuales?

EFECTO TELÉFONO

MUJER Doctora, yo soy una madre de familia y estoy muy preocupada. Mi niño tiene seis años y ya es un pervertido…

DOCTORA ¿Cómo puede ser pervertido un niño de seis años?

MUJER ¿Sabe lo que hace en la escuela? Se pega un espejito sobre el zapato, se acerca a las niñas y con el espejito se entera de qué color tienen los calzones.

DOCTORA Esas travesuras son naturales, amiga. No hay que alarmarse por eso.

MUJER Sí, pero después del espejito buscará una linterna o un telescopio, no sé…

DOCTORA Habla con él, dile que no tiene que andar espiando calzones de nadie. Pero tampoco le riñas ni le castigues. Son juegos. Los niños y las niñas son curiosos. Habla con tu hijito abiertamente, dialoga con él para que sepa valorar su cuerpo. Para que sepa hacerse respetar… ¡Y para que el alma del padre Antonio no pene! ¡Chao!

BIBLIOGRAFÍA
www.latinsalud.com/temas

AL PAN, PAN… Y AL PENE, PENE

Un pensamiento.

  1. Me parece muy interesante la conversa, pues yo tengo un hijo de cuatro años y creo que es lo adecuado aunque un tanto difícil cuando es nuestra primera experiencia y no sabemos abordar este tipo de temas con nuestros bebes. La doctora es muy profesional y así es que nosotros nos debemos desprender de esas costumbres antiguas, de andar mintiéndoles a nuestros pequeños.
    Maria Nella, NICARAGUA.

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