DOS MUJERES, DOS CAMINOS

Va a nacer un hijo con severos daños cerebrales. Manuela continuó su embarazo. Silvia lo interrumpió.

DOCTOR 1 Señora Manuela, tengo que decirle algo muy importante respecto a su embarazo.

MADRE 1 Dígame, doctor… ¿Hay algún problema?

DOCTOR 1 Pues sí. Es un problema que tenemos que conversar con mucha tranquilidad y usted tendrá que consultarlo con su esposo.

MADRE 1 (ANGUSTIADA) ¿De qué se trata, doctor?

DOCTOR 1 Señora, usted ya cumplió los 40 años. Las pruebas de ultrasonido revelan algunos inconvenientes.

MADRE 1 (MÁS ANGUSTIADA) ¿Qué pasa con mi bebé, doctor?

DOCTOR 1 Los resultados muestran severos daños cerebrales en el feto.

MADRE 1 ¡No, por Dios, por favor, un hijo Down no!

DOCTOR 1 Es todavía más grave la situación. Anencefalia. Su hijo nacerá sin cerebro. Usted y su esposo deberán tomar una decisión.

CONTROLSICA MUY TRISTE

NARRADORA Manuela salió consternada de la consulta. La cabeza le daba vueltas, sentía naúseas como al principio de su embarazo. Llegó a su casa y conversó con su esposo.

CONTROLSICA MUY TRISTE

MADRE 1 Doctor, mi esposo y yo hemos decidido continuar el embarazo. Sabemos las consecuencias de esta opción, pero nuestros principios, nuestras creencias nos impiden pensar en un aborto.

CONTROLSICA DE TRANSICIÓN

DOCTOR 2 Señora Silvia, tenemos problemas con su embarazo.

MADRE 2 ¿De qué se trata, doctor? Yo me siento muy bien…

DOCTOR 2 El problema no es usted, sino el feto. Usted deberá conversar sobre esto con su esposo.

MADRE 2 (ANGUSTIADA) Hábleme claro, doctor… ¿qué pasa, cuál es el problema?

DOCTOR 2 Señora, las pruebas de ultrasonido no son buenas. Los resultados muestran severos daños cerebrales en el feto.

MADRE 2 ¡No, por favor, mi hijo no…!

DOCTOR 2 No quiero engañarla. Es una anencefalia. Su hijo nacerá sin cerebro. Converse con su esposo y cuando tengan una decisión vengan a verme.

CONTROLSICA MUY TRISTE

NARRADORA Silvia salió tambaleándose del consultorio médico. Llegó a su casa y habló con su marido.

CONTROLSICA MUY TRISTE

MADRE 2 Doctor, mi esposo y yo hemos decidido interrumpir el embarazo. Creemos en la vida. Pero este niño no tendrá ninguna posibilidad de vivir ni de ser feliz. Y nos hará infelices a nosotros. Le pedimos que nos indique cómo proceder.

CONTROLSICA DRAMÁTICA

LOCUTORA Manuela y su esposo decidieron continuar el embarazo. Silvia y su esposo decidieron interrumpirlo. Ambas parejas actuaron con libertad, responsablemente y según sus creencias.

CONTROLSICA DRAMÁTICA

LOCUTOR Manuela siguió su camino y Dios la ayudará a recorrerlo con
entereza.

LOCUTORA Silvia siguió el suyo y nadie —nadie— debe penalizarla por ello.

DOS MUJERES, DOS CAMINOS

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