EL HOMBRE DE LA VENTANA

Dos hombres en el hospital. Y una ventana abierta sobre el parque. Para el 11 de febrero, Día Mundial de la Enferma y el Enfermo.

NARRADORA Los dos hombres estaban muy enfermos y ambos ocupaban la misma habitación del hospital. A uno le permitían sentarse en la cama cada tarde, durante una hora, para drenar el líquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenía que estar todo el tiempo boca arriba, sin moverse.

HOMBRE 1 ¿Que te cuente de mi familia? ¿Y para qué quieres saber de mi familia?

HOMBRE 2 Cuéntame cuántos eran, dónde vivían… ¿Cómo era tu mujer?… ¿Tuviste hijos?

NARRADORA Hablaban de sus hogares, de sus trabajos, de los viajes que habían hecho cuando jóvenes.

ENFERMERA A ver, buen hombre. Ahora le toca sentarse… Vamos…

HOMBRE 2 Gracias, enfermera… Uff… Por lo menos, así me distraigo mirando por la ventana… ¿Quieres que te cuente lo que veo?

NARRADORA Cada tarde, cuando el enfermo de la cama junto a la ventana podía sentarse, le describía a su vecino lo que veía a través de ella…

HOMBRE 2 Es un parque precioso, con un lago azul y muchas flores de todos los colores. Desde aquí alcanzo a ver patos… No, son cisnes blancos bañándose en el agua… Y ahora han llegado unos niños… Están volando sus cometas… Y una pareja de enamorados que pasean de la mano…

NARRADORA El hombre de la otra cama deseaba que llegara esa hora de la tarde. Con las palabras del compañero de cuarto, su mundo se ensanchaba.

HOMBRE 1 Además del parque, ¿qué más ves? Cuéntame…

HOMBRE 2 Bueno, al fondo hay unos árboles grandes… Me parecen eucaliptos… Altos, muy hermosos…

CONTROLSICA EMOTIVA

NARRADORA Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera entró con el agua para bañarles y encontró el cuerpo sin vida del hombre de la ventana. Había muerto plácidamente mientras dormía. La enfermera, triste, llamó a los ayudantes del hospital para retirar el cuerpo.

CONTROLSICA TRISTE

NARRADORA Días después, el otro hombre llamó a la enfermera… Con un poco de timidez, le pidió ser trasladado a esa cama, junto a la ventana.

ENFERMERA Claro, con todo gusto lo cambio. Aquí estará más cómodo… Vamos…

HOMBRE 1 Gracias, enfermera, muchas gracias…

NARRADORA La enfermera salió de la habitación.

EFECTO PASOS

NARRADORA Lentamente, con dificultad, el hombre se incorporó para mirar por primera vez el parque. Cuando sus ojos alcanzaron la ventana… sólo vio una pared blanca.

CONTROLSICA EMOTIVA

Cuento anónimo.

Imagen: https://pixabay.com/

EL HOMBRE DE LA VENTANA

Unos pensamientos

  1. Es una excelente lección de solidaridad franca y sincera, sobre todo en ese contexto donde todo pudo haber sido tristeza, dolor y desesperanza, cómo un hombre a pesar de su dolencia pudo dar belleza y esperanza a otros; si esto se convirtiera en algo cotidiano y parte de nuestra vida, iniciaríamos el cambio que todos queremos. Gracias por compartirlo.

    María Luisa Mendívil, LIMA-PERÚ.

  2. Gracias por compartir tan gratos relatos, me dan vida, fortalecen y alientan para ayudar a ser felices a lo que me rodean, Dios les permita hacer más cosas como ésta.

    Javier Neri, AGUASCALIENTES, MÉXICO..

  3. Ustedes no saben lo importate que ha sido haberlos encontrado, escuchar y compartir cada tema me ha dado la posibilidad de ayudar a mucha gente, por favor sigan adelante…
    FELICITACIONES
    Jacky los ama
    Jacqueline, RANCAGUA, CHILE.

  4. Soy propietario de una emisora, en mi localidad, Galaxia 100.9 fm, Señal ecológica. Sobre lo que estoy escuchando. EXCELENTE, gracias, estoy retrasmitiendo con la ayuda de ustedes. gracias.
    Aldo Rengifo, PERU – UCAYALI – ATALAYA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.