EL KIKIRIKÍ DEL GALLO

Este radioclip no tiene audio.

¿Qué va primero, el efecto de sonido o la palabra que lo menciona?

Vas por la calle. De pronto, oyes en la esquina un frenazo de llantas y el violento choque de dos carros. Sin ver el accidente, ya imaginas lo que ocurrió. El oído te transporta al lugar del suceso.

Los sonidos de la radio, como los de la vida, hablan a la imaginación. A través de los efectos sonoros, se crean escenarios en nuestra mente.

Hay ruidos y sonidos para todas las situaciones. A veces, sirven para describir un paisaje, o para ambientar un lugar o un momento. Por ejemplo, si la escena ocurre en la montaña, que sople el viento. Si la escena es nocturna y al aire libre, que se escuchen grillos.

Estos efectos que arropan las escenas de un radioteatro, de un sketch cómico, o incluso de un spot, deben sonar en segundo o tercer plano. Si los subes a primer plano, saturan y no dejan escuchar el diálogo.

Otros efectos son narrativos. Hacen avanzar la acción, sugieren lo que está pasando. Todo el mundo entiende esta escena:

bq. NARRADORA Y a los nueve meses de aquel encuentro…

EFECTO LLANTO DE BEBÉ

Hablando de efectos de sonido, propongo esta adivinanza para que respondan los radialistas:

¿Qué es lo correcto en radio, decir que el gallo cantó y luego sonar el kikirikí? ¿O al revés, sonar el kikirikí y luego decir que el gallo cantó?

Alguna pícara estará pensando que ninguno de los dos. Porque si pongo el canto del gallo, ya sobra el narrador que lo explicite.

Es verdad. En mucho casos la palabra sería redundante. Pero hay otros casos en que, además del efecto, viene bien una palabra que lo acompañe. Entonces, vuelvo a la adivinanza: ¿cuál va primero, el narrador o el gallo?

Ciertamente, el gallo. El kikirikí debe sonar primero. Porque el efecto de sonido ocurre en la escena que representa la realidad. El narrador evoca esa realidad, pero no puede adelantarse a ella.

Así estaría bien:

bq. EFECTO CANTO DE GALLO

NARRADOR Aquella madrugada, hasta los gallos cantaban lastimeros…

Haciendo el montaje al revés (primero el narrador y luego el efecto) perdemos ritmo y aniñamos el relato. Es por eso que en los cuentos infantiles se usa mucho esa inversión:

bq. NARRADORA Y Pepito estornudó…

PEPITO ¡Atchís!

Así pues, despidámonos en este radioclip… (SUENA BESO)… con un beso.

*Imagen de:*
* cristina(enlace)

EL KIKIRIKÍ DEL GALLO

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