RADIOCHISTES (1)

¡Una docena de chistes para hacer reír a tu audiencia en los días de Carnaval!

Serie completa Parte 1 | Parte 2

1- EL OSITO DE PELUCHE

—Doctor, usted tiene que ayudarme con el problema de mi papá, doctor.

—Cuénteme tranquilo. A ver, relájese, cuénteme, ¿qué le pasó?

—Imagínese, doctor, es que mi papá tiene la pesada costumbre de pasársela jugando todo el día con un osito de peluche.

—Bueno, señor, pues la verdad es que los ancianos, cuando entran a cierta edad, tienden a volverse niños. Entonces, no veo a quién pueda perjudicar con eso.

—A mí sí me perjudica, doctor.

—¿Y por qué?

—¡Porque ese osito de peluche es mío, mío y mío!

2- PREGUNTAS INFANTILES

—Papi, papi, ¿quién descubrió América?

—Mijo, no sé.

—Papi, papi, ¿quién descubrió la ley de la relatividad?

—Mijo, no sé.

—Papi, papi, ¿quién fue Isaac Newton?

—¿Isaac Newton?… La verdad que no sé, mijo.

—Papi, papi, ¿cuántos barriles hay en una tonelada?

—Ummm… Oiga, mijo, no…

—Papi, ¿a usted le molesta que yo le pregunte?

—No, mijo, ¿cómo se le ocurre? Si no me preguntara, ¿cómo se iba a educar usted, mijo?

3- EN LA PELUQUERÍA

Un señor se va a peluquear, pero cuando entra a la barbería se da cuenta que hay un perrito que no lo pierde de vista. Donde va él, el perro va detrás. Efectivamente, al hombre empiezan a cortarle el cabello y el perrito ahí pendiente. De pronto, el tipo se cansa y dice al peluquero:

—Oiga, señor, ¿y este perro por qué no hace sino mirarme desde que llegué?

—Ah, tranquilo, que yo de vez en cuando le tiro un pedazo de oreja.

4- EL LOCO MECÁNICO

El auto se quedó varado frente a un manicomio. Del otro lado de la carretera estaba un precipicio. El chofer se bajó a cambiar la rueda mientras un loco lo observaba detenidamente. Quitó las cinco tuercas y las colocó a un lado de la carretera, pero con tan mala suerte que otro auto pasó veloz y le botó las tuercas al abismo. El tipo exclamó:

—¡Maldición, ahora sí me fregué! ¿Qué voy a hacer, Dios mío? ¡Me va a coger la noche por este lugar tan oscuro y solitario!

El loco que estaba asomado mirándolo, le dijo:

—Tranquilo, hombre, quítele una tuerca a cada una de las tres otras ruedas y póngalas en la cuarta. Así podrá irse.

El tipo dejó su trabajo y asombrado con la lógica del loco le dijo:

—Oiga, ¿y usted qué está haciendo en un manicomio?

Y el loco le contestó:

—Es que yo estoy aquí por loco, no por bruto.

5- EN LA IGLESIA

—Padre, acúsome que en cierta oportunidad yo estaba en casa y… Y pues, tuve relaciones con mi prima.

—Pues eso está muy malo, hijo.

—Sí, padre, pero mire, yo solo, ella sola, la casa sola.

—Bueno, hijo, eso no debe hacerse.

—Padre, pero ahí no termina todo.

—A ver, cuénteme, hijo.

—Es que en cierta oportunidad llegó la vecina y también sucedió algo con ella.

—Eso no debe hacerse, hijo mío.

—Sí padre, pero imagínese, yo solo, ella sola, la casa sola.

—¿Y qué más, hijo?

—Pues resulta que una vez llegó una tía mía, ¿no?

—¿Y qué pasó?

—Pues pasó lo que sucedió con las dos anteriores.

—Pero eso está muy mal hecho, hijo.

—Sí, padre, pero imagínese, yo solo, ella sola, la casa sola.

En ésas, se para el padre y sale corriendo. Y el confesado, le dice:

—Ey, padre, ¿pa’ dónde va?

—¡No jodas, hijo, yo solo, usted solo, la iglesia sola!

6- EXAMEN

—A ver, Benito.

—A ver, profesor.

—¿Cuál es el plural de niño?

—Gemelos.

—¿Cómo se llaman los animales que tienen mamas?

—Mamíferos.

—¿Y los que no tienen?

—Huérfanos.

—¿Qué son los números primos?

—Los hijos de los números hermanos.

—Diga tres clases de éter.

—Eter sulfúrico, eternidad y he terminado.

—¿Cómo se llama el pecado que cometieron Adán y Eva?

—Una ayudita, profesor.

—Pecado ori… ori… ori…

—¡Pecado horizontal!

—Si usted tiene en un bolsillo 500 dólares y en el otro 1000, ¿qué tiene?

—Un pantalón que no es mío.

7- LA PIERNA DEL VIEJITO

Dos viejitos en el parque:

—¡Oye!… Me ha empezado a doler la pierna derecha.

—Eso es de la edad —lo consuela el otro.

—¿Qué dices, hombre?… ¡Si la izquierda tiene los mismos años y no me duele!

8- EL MEJOR ECO

Era el eco más famoso que existía en el mundo, en el cañón del Chicamocha, allá en Santander. Usted decía una palabra y él se la repetía. Pues un tipo quería ir a comprobar a ver si eso efectivamente sucedía. Se para al borde del precipicio y empieza:

—¡Hombre!

—Hombre, hombre, hombre…

—¡Cabeza!

—Cabeza, cabeza, cabeza…

—¡Otorrinolaringólogo!

—¿Oto qué? ¿oto qué? ¿oto qué?…

9- SE LA VENDO

—Señor, señor, ¿le gustaría comprar una calculadora de bolsillo?

—No, gracias. Ya sé cuántos bolsillos tengo.

10- EN EL MANICOMIO

Es un loco que va dando palmas al aire y se le acerca el médico y se lo queda mirando un rato:

—¿Qué haces?

—Cazo gondobroncios aureaflatiformes.

—¿Y cómo son esos animales?

—No sé, todavía no he cazado ninguno.

11- DE MADRE A HIJA

Una cerdita a su madre:

—Mamá, mamá ¿por qué tengo un agujero entre las nalgas?

—Porque si lo tuvieras en la espalda serías alcancía.

12- HABICHUELA

—Profesor, dígame una cosa: ¿habichuela se escribe con hache o sin hache?

—Se escribe con hache, porque si no se diría habicuela.

Segunda parte

BIBLIOGRAFÍA

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