TI-TI-TI-TI-TÍMIDO

Hay que enfrentar las situaciones que te dan miedo.

LOCUTOR A continuación, nuestro habitual espacio “El consultorio sexual de la doctora Miralles”.

CONTROL CARACTERÍSTICA CONSULTORIO

DOCTORA Amigas, amigos, ¿qué tal? ¿Cómo están esas energías positivas, las buenas vibras? Les cuento que el otro día recibí la llamada de un muchacho joven. Un muchacho muy tímido que me pidió que hablara sobre ese problema, sobre la timidez. Pues muy bien, el programa de hoy vamos a dedicárselo a los tímidos… a las tímidas también… pero comencemos con ellos…

CONTROLSICA DE TRANSICIÓN

DOCTORA La timidez… Cuando ves una chica y sientes un nudo en la garganta y no sabes qué decir… Cuando quieres invitarla a una gaseosa y te tiemblan las pantorrillas… Cuando una muchacha te gusta y no te atreves ni a mirarla porque te pones más rojo que un semáforo… ¿Algún tímido me está escuchando?

EFECTO TELÉFONO

DOCTORA Aquí viene el primero… ¿Aló?

MIDO Usted me sacó una foto, doctora, como si… como si me conociera…

DOCTORA ¿Eres muy tímido?

MIDO Con usted ahora no, doctora, porque usted es chévere… Además, en la radio no lo ven a uno…

DOCTORA A ver, dime, ¿por qué tú dices que eres tan tímido?

MIDO Porque a mí todo me da vergüenza…

DOCTORA ¿También con los varones?

MIDO No, mi problema es con las chicas. Yo las veo por la calle, lindas, Pero… pero luego no me atrevo ni a pedirles la hora.

DOCTORA ¿Has tenido novia?

MIDO Ninguna, doctora… ¡si yo espanto a las chicas!

DOCTORA ¿Las espantas por feo?

MIDO Bueno, no tanto por eso, sino porque yo no sé cómo hablar… Le cuento, doctora. El otro día una muchacha del colegio se me acercó y se me puso a conversar…

DOCOTRA ¿A conversar de qué?

MIDO Ya ni me acuerdo, doctora, porque yo estaba sudando y con la mente en blanco…

DOCTORA ¿Y qué pasó, entonces?

MIDO A mí me gustaba la chica, pero no me atrevía a nada… Ella fue la que me dijo que estaban poniendo una película buenísima… de vampiros… Yo agarré la bola y le dije que la invitaba…

DOCTORA ¿Y qué pasó, se murieron de miedo en el cine?

MIDO Yo me morí de miedo, pero no por la película sino porque a la mitad ella me agarró la mano…

DOCTORA Mira qué bien, un gesto de cariño…

MIDO Yo no sabía qué hacer… Me quedé de piedra… Entonces, ella, como decía que tenía miedo del vampiro, me abrazó…

DOCOTRA ¿Y tú?

MIDO Más de piedra… Me dijo que… que la besara… Y cuando iba a eso… el tipo de atrás se echa a reír y me dice: “cuidado, que ésa sí es una vampira”… Me cortó la inspiración, doctora…

DOCTORA ¿No me digas que salieron del cine?

MIDO Claro, nos fuimos. Y como ella me vio tan… tan… tan tímido, ¿sabe qué me dijo?

DOCTORA No…

MIDO Me dice: “En ti se cumple la ley de San Andrés”.

DOCTORA ¿Y cuál es esa ley? Cuéntame.

MIDO Que el que parece bobo, lo es.

DOCTORA ¡Pero muchacho!

MIDO Ay, doctora, yo estoy liquidado, derrumbado. Ya no me atrevo a verla ni a ella ni a ninguna chica. ¡Ayúdeme, déme un consejo!

DOCTORA A ver, a ver, mi amigo tímido. Lo primero es tranquilizarte.

MIDO ¿Y lo segundo?

DOCTORA Lo segundo es no evitar las situaciones que te dan temor, sino al contrario, enfrentarlas. Si te rebajas, si te acomplejas, nunca vas a superar ese miedo.

MIDO ¿Y qué hago, doctora? ¿La vuelvo a ver a ella?

DOCTORA Claro, ve donde la vampira, la que te habló de la ley de san Andrés, y le dices alguna picardía.

MIDO ¿Cuál picardía, doctora?

DOCTORA No sé, cualquier cosa… Dile que has venido a tomar venganza.

MIDO ¿Venganza?

DOCTORA Claro, “Venganza”… así le dijo el ganso a la gansa. Ella se ríe, tú también y, poco a poco, vas ganando confianza en ti mismo.

MIDO Eso no es tan sencillo, doctora.

DOCTORA Y lo menos sencillo es que ya el tiempo se me acabó. Así que, tímidos y tímidas, seguimos la próxima semana. ¡Chao!

TI-TI-TI-TI-TÍMIDO

Un pensamiento.

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