CAPÍTULO 12 – DOMITILA CHUNGARA

CONTROL MÚSICA CARACTERÍSTICA

NARRADORA La dictadura del general René Barrientos llegó al extremo de nombrar al criminal de guerra nazi Klaus Barbie como asesor de los Servicios de Inteligencia de Bolivia. En su segunda presidencia se multiplicaron los asesinatos selectivos a cargo de los escuadrones de la muerte. Y las masacres como la de San Juan, en junio del 67. Evitar la unión de dos fuerzas revolucionarias, los mineros y la guerrilla del Che, fue la causa principal de la represión. Domitila fue una de sus víctimas.

EFECTO MOVILIDAD

DOMITILA (ADORMILADA) René, ¿dónde estamos? ¿A dónde me llevan?

RENÉ A un lugar para que te sanes, para que recuperes tu salud. Cálmate, Domi.

NARRADORA La confinaron en Los Yungas con orden expresa de no salir de ahí. Que ni se le ocurriera ir a denunciar las torturas sufridas en el Departamento de Investigaciones Criminales, en el DIC.

CONTROL MÚSICA CARACTERÍSTICA

LOCUTOR DOMITILA

LOCUTORA La rebeldía de las mineras bolivianas.

LOCUTOR Capítulo doce.

LOCUTORA Exiliada en su propio país.

CONTROL MÚSICA CARACTERÍSTICA

EFECTO CAMIÓN

NARRADORA Los Yungas es una región tropical, cálida, bastante distinta al altiplano de donde provenían Domitila y su familia.

EFECTO MOVILIDAD SE DETIENE

NARRADORA René la ayudó a bajar. Don Ezequiel, el padre, que estaba enfrente, en la cabina, se acercó y la abrazó…

PADRE (TRISTE) Lo importante es que salvemos tu vida, hija. Dios es tan grande que ha permitido que te conserves todavía con vida. Aquí, en los Yungas no ha de haber esos martirios que has sufrido. Y cuando estés fuerte, a Siglo XX vamos a volver juntos.

RENÉ Yo viajaré a Siglo XX para traer a los chicos. Aquí vamos a vivir.

DOMITILA Bueno…

PADRE Hay un problema, Domitila, hija. Cada día, día tras día, debes presentarte al DIC local.

DOMITILA Pero… ¿por qué, para qué?

PADRE Para firmar un libro de asistencia para que vean que no te has escapado de aquí.

DOMITILA O sea que yo… estoy exiliada en mi propio país. Encarcelada en este lugar con toda mi familia.

PADRE Así es, hijita. Así ha ordenado Barrientos. Orden de silencio.

NARRADORA En los Yungas no había atención médica para ella. No había nadie que supiera inyectar los antibióticos recetados en la clínica de Oruro.

CONTROL MÚSICA DE DOMITILA

DOMITILA Y con aquel calor que yo nunca había sentido, con aquellos bichos que nunca había visto… con todo eso y con las heridas que tenía, comencé a podrirme. Las heridas se me comenzaron a infectar terriblemente. Mi cuerpo apestaba… Yo notaba que ya estaba por morirme.

NARRADORA Llegó René, llegaron las wawas y Domitila se sintió un poco aliviada. Pero enseguida comenzaron los reproches…

RENE ¿Quién te mandó a meterte en tantos problemas? Tú eres la culpable. Mira lo que estamos comiendo… a plan de yuca y plátano nomás estamos… En la mina por lo menos podíamos tener un buen almuerzo con carnecita.

NARRADORA Los niños lloraban porque querían un tarro de leche, querían un chocolate el día domingo…

RENÉ Oye, Domitila, ya no se aguanta la peste…

DOMITILA ¿Qué peste?

RENE La tuya. Hueles a perro muerto… Aghh…

DOMITILA (LLORA) ¿Y qué puedo hacer yo, René?

RENE Salí de la casa. Quedate afuera. Total, con el calor que hace puedes dormir al aire libre. Aquí nos vas a envenenar a todos. No se puede vivir así contigo.

NARRADORA Después de algunos meses en Los Yungas, don Ezequiel vino a visitar a Domitila. Él sabía de hierbas. Con baños de hierbas curó a su hija. Y se quedó un par de semanas con ella.

DOMITILA Nunca más me he de meter en nada, papi, nunca más.

PADRE Hijita, esto va a pasar. Ahora tienes que prepararte más para volver a la lucha, para dar más duro la pelea, hija.

DOMITILA ¿Cómo vas a decirme eso, papi? No tengo ni quién me dé un centavo, no tengo nada. Papá, tú tienes experiencia… tú has sido político… ¿por qué no me has avisado que iba a sufrir tanto?

PADRE Escuchame, hijita. Cuando yo era dirigente y tu madre solamente me daba hijas mujeres, me desesperaba por no tener un varón. Un hijo varón para seguir mis ideales y continuar la lucha hasta llevar al poder a la clase trabajadora. Ahora vos has cumplido mi sueño, hijita. Una hija rebelde y luchadora. Tienes mi mismo carácter, me haces sentir orgulloso de ti.

DOMITILA Sí, papá, pero ya no… ya no más…

PADRE ¿Cómo es posible que me digas eso? ¡No, hija!… ¡Lo que tú has hecho es grande! A ver, hijita ¿qué has hecho?… Protestar contra las injusticias del gobierno! ¡Eso no es un crimen, hija! Más bien, es una gran valentía.

DOMITILA ¿Y a quién le importa eso, papi? Perdí mi hijo en esa prisión… mira a dónde me ha botado René…

PADRE El pueblo te quiere, Domitila, el pueblo está preguntando por ti. Yo siempre estoy viajando a Siglo XX y ahí toda la gente te está esperando. Un día va a caer este gobierno. Barrientos no es eterno. Y entonces sí, vas a regresar con todo orgullo.

DOMITILA (GRITA) ¡No, papi, ya no!… Si yo salgo con vida, nunca más me meto en nada. ¡Nunca más!

PADRE Shhh… Escuchame, hija. Lo que tienes que hacer es prepararte mejor. Hay que responder a esa confianza del pueblo. ¿O qué creías? ¿Que ser dirigente era aceptar un carguito, una medallita nomás? No, hija, es algo de mucha responsabilidad. Y de mucho dolor.

NARRADORA Don Ezequiel se despidió. Le prometió regresar en una semana.

CONTROL MÚSICA DE TRANSICIÓN

NARRADORA Domitila iba, día tras día, a las oficinas del DIC para firmar el libro de asistencia. Un día, el funcionario que atendía, le dijo:

FUNCIONARIO Ay, doñita, venga que le cuento… Pero silencio… (MEDIA VOZ) el Guevara se ha muerto.

DOMITILA Uno menos. Bien que ese Guevara Arce haya estirado la pata.

FUNCIONARIO No, señora, yo hablo de otro Guevara. Había sido guerrillero. Fijate en esta foto, su cara se parece a cristo.

CONTROL MÚSICA DE DOMITILA

DOMITILA Recién conocí al Che en esa foto. Se me encogió el corazón. Así había sido el hombre, asesinado por defender al pueblo, por luchar contra el imperialismo. Regresé muy triste a mi casa.

NARRADORA Cuando don Ezequiel volvió a los Yungas, le llevó a Domitila muchas cosas, arrocito, un poco de charque, papitas para cocinar algo para los chicos porque en aquel lugar no había nada de eso. Y le dejó unos cuantos libros para leer.

EFECTO HOJAS DE LIBRO

DOMITILA Y éste… ¿de qué es este libro, papi?

PADRE Es sobre la historia de nuestro país, de Bolivia. Es muy bueno.

DOMITILA ¿Y éste otro?

PADRE La historia de las luchas obreras. Es muy bueno también.

DOMITILA ¿Y éste, papi, con estos hombres barbudos…?

PADRE Este es sobre el socialismo, ¿no ve? Es el más mejor, hija.

CONTROL MÚSICA DE DOMITILA

NARRADORA ¿Y le sirvieron esas lecturas, Domitila?

DOMITILA Bastantísimo, compañera María del Carmen. Leyendo, yo podía confirmar lo que había soñado desde niña: un mundo sin pobres ni ricos, donde todo el

mundo tenía qué comer y vestir. El socialismo, eso era. Y esas ideas mías estaban escritas en esos libros. Me pareció muy hermoso. Y me alentó para seguir luchando. Creo que… que había conseguido conciencia política.

CONTROL CORTINA DE TRANSICIÓN

NARRADORA “Un día va a caer Barrientos”, le había pronosticado su padre Ezequiel. Y cayó, sí, pero del helicóptero en que viajaba regresando de Cochabamba. Era abril de 1969.

EFECTO DESASTRE HELICÓPTERO

CONTROL MÚSICA DE TRANSICIÓN

NARRADORA Murió Barrientos y Siles Salinas, el vicepresidente, gobernó Bolivia. Pero apenas unos meses, porque otro general, Alfredo Ovando, lo sacó de la silla a través de un nuevo golpe de Estado.

MINERO 1 ¡Queremos trabajo!… ¡Trabajo y salarios!

MINERO 2 ¡Y si no, huelga de hambre!

EFECTO BULLA

NARRADORA Los mineros despedidos por Barrientos, que eran muchos, pidieron a Ovando volver al trabajo. Ovando no los escuchó. Pero una huelga de hambre le hizo cambiar de opinión.

DOMITILA Mira, René, tu nombre está en la lista de los que pueden volver. De mí ya no se acuerdan… ¡Hijitos, wawitasniy, alístense, volveremos a la casa!

CONTROL MÚSICA ALEGRE

NARRADORA Habían pasado dos años en Los Yungas y, al fin, pudieron volver al campamento de Siglo XX.

RENÉ Domitila, ya hemos sufrido demasiado. De ahora en adelante, no te metás en nada, ¿me has escuchado?… Me escuchas, ¿no ve?

DOMITILA Sí, René, no estoy sorda.

RENÉ Tu obligación es estar con nuestros hijos y atender la casa.

DOMITILA Y la tuya, ¿cuál es, pues?

RENÉ Las abuelas decían que la mujer es de la casa y el hombre de la calle. ¿No te acuerdas?

DOMITILA Sí, también nos decían que la mujer debe aprender a pelar las papitas chiquititas para que su suegra no le odie. Pero yo no tengo suegra.

RENE Pero sí tienes marido, ¿no ve?

DOMITILA Yo tengo ya otra idea, René. He leído libros… Ya no tengo orden de silencio.

RENÉ ¿Y a dónde vas?

DOMITILA ¿A dónde más, pues? Al Comité de Amas de Casa.

NARRADORA En el Comité de Amas de Casa había otra dirigenta. Pero cuando Domitila regresó…

CINDA No, compañera Domitila, aquí le tenemos guardado su puesto. ¡Usted era y sigue siendo nuestra secretaria general!

EFECTO APLAUSOS

LOCUTOR Una producción de la Fundación Rosa Luxemburg y Radialistas Apasionadas y Apasionados.

CAPÍTULO 12 – DOMITILA CHUNGARA

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