¡PASIÓN EN LA FORMACIÓN! (2)

Este radioclip es de texto y no tiene audio grabado.

Seguimos proponiendo ideas para no perder la pasión en la formación. En esta entrega, la pedagogía problematizadora y la popular.

En el primer radioclip(enlace) de esta serie hablamos de la pedagogía extractiva. Hoy hablaremos de otras dos muy relacionadas con ella.

* Pedagogía problematizadora

El gran maestro uruguayo Mario Kaplún hablaba de una comunicación que problematiza. Por eso, en Radialistas, cuando nos solicitan ir a “facilitar” un taller, les respondemos que vamos, pero a “dificultarlo”.

Kaplún decía que lo que importa, más que enseñar cosas y transmitir contenidos, es que el sujeto aprenda a aprender, que se haga capaz de razonar por sí mismo… de elaborar conciencia crítica.

Esto se consigue con una formación que pone en apuros, que cuestiona, que obliga a investigar, a pensar y repensar lo aprendido.

Para poco sirven esos “facilitadores” que, por un falso respeto al grupo, anotan en la pizarra todas las ideas y disparates que salen del grupo y, al final, felicitan por la gran participación lograda. Esa pedagogía “condescendiente” no ayuda a crecer. Y quienes la aplican, más que facilitadores son facilistas.

Dicen que el movimiento se demuestra andando. Pues muy bien, en un taller da mejores resultados enviar a hacer los ejercicios sin muchas pistas previas, sin muchas indicaciones. Que se equivoquen. Que aprendan de sus errores. Que aprendan desde la práctica.

En un segundo momento, cada trabajo pasará por la mirada exigente del grupo y del conductor o conductora del taller y será enriquecido con las sugerencias de todos y todas.

En un tercer momento, los ejercicios se reharán con las recomendaciones dadas.

Es sorprendente cómo cambian estas segundas muestras cuando se han “problematizado”, cuando se han evaluado con una mirada crítica tanto del grupo como del conductor o conductora del taller.

Los participantes terminan el taller cuestionados. Y de seguro, en su labor diaria, serán más exigentes consigo mismos y los resultados mejorarán considerablemente.

Problematizar es una buena herramienta para ayudar a extraer el conocimiento que llevamos dentro.

* Pedagogía popular

Sin menospreciar la labor de las universidades y sus académicos, pienso que la capacitación de una radio popular tiene que hacerse en clave popular. Sería una gran contradicción que los conductores y conductoras de un taller empleen un lenguaje abstracto, erudito, elitista, para formar a los comunicadores y comunicadoras populares.

No vamos a un taller a demostrar lo ilustrados o leídas que somos. ¿De qué sirve hablar rebuscadamente si nadie nos entiende? ¿Quién nos dijo que esta verborrea inconexa era análoga a una enseñanza imponderable?

Si queremos radios que enganchen con la gente de a pie, que lleguen a audiencias masivas, empleemos también en los talleres un estilo suelto y desenvuelto, hagamos ejercicios dinámicos, repartamos textos sabrosos de leer, hagamos sencillas las cosas difíciles y no al revés.

Recuperemos en nuestra tarea de formación las expresiones populares, el habla coloquial, hablemos como hablamos siempre. Desgraciadamente, algunas formadoras y formadores sufren el mismo problema que muchos locutores: la enfermedad de la “dualidad locutoril”.

Locutores que fuera de la cabina hablan como gente normal, pero al entrar se trasforman, cual Dr. Jekyll y Mr. Hyde, adoptando un tono ceremonioso, una voz impostada y un lenguaje incomprensible.

Practiquemos siempre con el ejemplo. Un comunicador o formadora popular enseña popularmente. Y para eso, qué mejor que echar mano de la siguiente pedagogía que veremos en el próximo radioclip.(enlace). Revisa el resto de la serie:*
¡PASIÓN EN LA FORMACIÓN! 1(enlace)* ¡PASIÓN EN LA FORMACIÓN! 2(enlace)* ¡PASIÓN EN LA FORMACIÓN! 3(enlace)* ¡PASIÓN EN LA FORMACIÓN! 4(enlace)

¡PASIÓN EN LA FORMACIÓN! (2)

3 comentarios sobre «¡PASIÓN EN LA FORMACIÓN! (2)»

  1. No sé en dónde están los límites de lo que se llama falso respeto al grupo…y sobre aquello de anotar ideas y disparates que dice la gente, es una actitud condescendiente. Esto me lleva a pensar en como es que estamos entendiendo la sabia práctica de la escucha…hay muchas formas de escuchar y sobre todo es muy complejo escuchar lo que la gente dice, así sean disparates, y no lo que quisiéramos escuchar. Porque también hay que reflexionar sobre nuestros caminos para la escucha… ¡cómo escuchamos? ¡Desde dónde escuchamos?…qué hacemos con lo que escuchamos cuando por ejemplo estamos hablando de la incidencia política de nuestro trabajo de comunicación comunitaria o popular. La escucha no es un tema que se pueda pasar diciendo hay que escuchar, no; la escucha es el origen de la relación con la otra persona sea para lo que sea, ¿se imaginan?

    Problematizar no es sinónimo de dificultar. Algunas problematizaciones, ciertamente pueden crear dificultades, sobre todo en aquellos escenarios en donde llegamos a problematizar sin que la gente lo quiera y aún así, es importante problematizar. Lo que pasa es que el camino de la formación, que es distinto al de la capacitación, no siempre abre sus puertas desde los problemas. Se puede entrar por las soluciones a los problemas y esa es una entrada espectacular…

    Andar es una expresión de nuestra capacidad de movernos, pero que tiempo largo vivimos para aprender a movernos desde que estábamos en el vientre ¡carajo!. No sé si en estos tiempos tengamos que seguir aprendiendo sólo de los errores. Hay errores que cuestan mucho y bueno yo sé que estos procesos de formación en donde se comparten formas de pensar, de sentir, dónde se comparten mañas y certidumbres, es decir verdades que cada persona lleva y ha construido, el error es un camino.

    Y en cosas más relacionadas con mis capacidades para el hacer, puede ser que de mis exploraciones iniciales con algo que no sé hacer yo aprendo mucho. Cuando se quiere aprender a grabar, o cuando se quiere aprender a manejar un carro, iniciar el uso sin ningunas ideas mínimos de cómo es que se graba, o se maneja puede dañar la grabadora o estrellar el carro.

    Entonces, cuando se trata de salir a desarrollar mis capacidades para construir mensajes, para comunicar igual se aprende de las equivocaciones y cada persona vive su propia experiencia, pero qué importante que es sentir que él que ya ha vivido la experiencia me da una pista, me ayuda a no repetir porque el que desconoce la historia está condenado a repetirla, decía Bolívar y creo que también su sabio profesor Simón Rodríguez.

    Entonces, esto de aprender de los errores, tiene tanto de ancho como de largo.

    Chuta madre, este si que es un tema para no dejar de pensar que nos hemos quedado atrapados en la simpleza del lenguaje «popular». Yo creo que hay que dar un salto de la simpleza a la búsqueda de la sencillez de lo complejo.

    Ser sencillo si que es una tarea exigente. Y sobre todo cuando se trata de acompañar procesos de construcción de conocimientos y de experiencia, lo sencillo es un camino hermoso para compartir, para dialogar y para construir colectivamente conocimientos y vivir colectivamente experiencias prácticas de vida.

    Pero es que la sencillez, no es solamente un problema de simpleza en el lenguaje…del uso de palabras populares, de formas populares de expresión. Muchas expresiones populares están llenas de estereotipos, de racismos, de machismos, de valores inmodificables, de visiones del mundo discriminadoras, de vicios de relaciones de poder,..uff…si siguiéramos…

    Pero detrás del simplismo, está también un rollo de poder sobre el conocimiento, a ti que no conoces, yo te niego la complejidad, te niego el derecho al encuentro con las ideas, los conocimientos y las experiencias prácticas con la complejidad. Esa complejidad es sólo para mí, que ya sé, que ya me he leído cuanto libro me aparece por el camino, pero vos, no, no es bueno que leas a los que escriben complejo, porque eso no es para vos.

    Chuta, que temita este y sobre todo hoy que si hay algo complejo, es toda la existencia de la red…la vida 2.0

    Vayan por la sombrita.
    Jose Fernando Lopez, QUITO ECUADOR.

  2. ¡Qué buen Radioclip! Un pequeño comentario o consulta para reflexionar: ¿Está claro que el lenguaje está mirando con una perspectiva marcadamente de género para incluir los cambios más sobresalientes de esta época, acompañando así la evolución? ¿Superación o espacio político ganado? , no sé, decidan Uds. las causas más destacables. El punto es que me refiero a que por fin, estamos incluyendo al género femenino en nuestra forma de comunicar y cada vez más veces, como lo notarán. Lo que muestra una vez más cómo el lenguaje acompaña fielmente la actividad humana para ser el mensajero fiel que pretende su mera existencia. ¿Bien, entonces, podremos ir un poco más allá y colocar al conjunto femenino primero? O, ¿ir alternando indistintamente a medida que avanza la escritura por ejemplo? Creo que es un modo de fortalecer estos cambios tan paradigmáticos de estos nuevos aires de libertad que disfrutamos las mujeres y que muchos grandes hombres saben acompañar.
    Liliana, BUENOS AIRES, ARGENTINA.

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