3.2 DIFUSIÓN POR LAS REDES SOCIALES

Este radioclip es de texto y no tiene audio grabado.

Las redes sociales como Facebook te permiten crear un espacio de difusión de contenido. Un espacio supuestamente libre, sin restricciones ni licencias. Pero, ¿a qué precio? ¿qué tan libre es?

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Siempre nos preguntan cómo tener más seguidores en las redes sociales, cómo hago para llegar a más personas. Y allí recuerdo la canción de calle 13:

Con aerosol en las calles. Levanto mi pancarta y la difundo. Con solo una persona que la lea. Ya empieza a cambiar el mundo!
Calle 13- Multi -Viral

No importa el número de seguidores que tengamos, es la calidad de material que difundamos, y sobre todo el cambio que podamos generar con nuestros contenidos.

Antes de avanzar con pautas para difundir por redes sociales, tenemos que tener claro qué implica usar estas plataformas.

Cuando criticamos las redes privativas, escuchamos la metáfora del cuchillo, que si es usado para bien, se vuelve una herramienta. ¿Internet es una herramienta para democratizar la comunicación?

Las redes sociales no son espacios democráticos, quieren recolectar información personal para que dependas de ellas.

Según el documental El dilema de las redes sociales, explica cómo desde su creación, los fundadores de empresas como Google, Facebook, Twitter, LinkedIn, entre otras, analizaban cómo usar la psicología y persuasión en personas para convertirlo en tecnología. Hay una clase en la Universidad de Standford dedicada a eso.

Veamos un ejemplo, cuando deslizas tu dedo de arriba hacia abajo o viceversa en cualquier red social obtienes un contenido nuevo, eso ya es un hábito, nos han condicionado para eso y lo hacemos a diario. Es similar a jugar en una tragamonedas tiramos la palanca para obtener un premio, no sabemos si lo vamos a obtener, pero si lo hacemos, tenemos una satisfacción. Cuando nos metemos a una red social y movemos nuestro dedo de arriba a abajo, queremos obtener algo: un nuevo contenido, un nuevo comentario, algo nuevo; cuando lo obtienes, generas sentimientos de alegría, tristeza, alguna emoción. Necesitamos esas sensaciones, ¿lo has notado? Nos han condicionado para depender del teléfono, siempre lo utilizamos para obtener más emociones. ¿Cuando estás en casa aburrida, tomas el teléfono y revisas tus redes o ves un video? Es una clase de dependencia, de adicción. No dependes de un cuchillo, lo usas para un propósito y si no lo encuentras, no vas a la tienda corriendo para conseguir otro. Piensa en la última vez que perdiste tu teléfono, ¿no hiciste todo lo posible para obtener otro? O si olvidaste en tu casa, ¿no te regresas corriendo a buscarlo?
Somos dependientes de nuestros teléfonos y de las redes sociales. ¿No lo crees? Deja de usar la red social que más uses por una semana, ¿te genera ansiedad la idea de solo considerarlo?

Todo tiene que estar allí

Ahora que ya tenemos el hábito de revisar, también tenemos que compartir. Queremos compartir lo que pensamos, cómo vemos el mundo. Cuando un contenido nuestro obtiene un me gusta o un corazón, vemos quién es y qué es lo que está comentando.

Un vecino me comentó que escuchaba mucho de WhatsApp, que quería comunicarse con su hija en España por allí. Su propósito era claro comunicarse. La primera excusa que usamos. Al poco tiempo me dice, yo veo esto que la gente pone una foto en esto que dice estado, ¿yo también puedo poner? Y le dije claro, le expliqué cómo hacerlo. A la semana siguiente, su esposa me dice, ahora se la pasa todos los días poniendo algo nuevo, revisa quién ha visto sus estados y dice: te acuerdas de fulanito, ha visto mi foto.

¿Cómo se generó esta adicción? Quería WhatsApp para comunicarse, pero al ver que podía compartir imágenes con sus contactos, lo hizo. WhatsApp lo premia con números: “5 personas vieron mi foto”. ¿Acaso no es lo primero que revisan en sus redes? La cantidad de reacciones que genera un contenido.
Nos habituamos a este nuevo espacio digital y en él queremos ser vistos, que nos escuchen, nos lean, nos comenten. Pero este nuevo escenario digital, ¿quién lo gobierna?

Los algoritmos son opiniones puestas en código

El algoritmo de Google le dice qué resultados mostrar cuando buscas gatitos. El algoritmo de Facebook dice qué contenido nuevo mostrarte cuando entras a tu perfil. Entonces, qué son. Según expertos, son opiniones puestas en código. La empresa le dice esto es lo que quiero lograr y el programa decide cómo lograrlo, así:

  • Si el usuario A busca gatitos, muestra estos gatitos cafés.
  • Si el usuario B busca gatitos, muestra estos gatitos rojos.

Como cuando le dices a tu hijo, debes sacar buenas notas, no importa cómo. Allí puede suceder que tu hijo decida copiar en los exámenes para obtener buenas notas. Es así que pocas personas saben cómo funciona el algoritmo de Google. Sabemos que nos muestra los “mejores resultados”. Pero en ¿en qué se está basando para mostrarnos esos resultados?

Ya vimos que primero nos acostumbraron a entrar en el nuevo escenario digital, luego nos premian cada vez que compartimos algo. Ahora ellos deciden qué miramos y por qué. El algoritmo decide qué nos va a mostrar, con qué propósito, el de seguir conectados, compartiendo, consumiendo y claro identificándonos claramente.

Cada dato que publicas en Internet cumple un propósito, es para conocerte mejor

Como ya se nos volvió un hábito estar en la red a través del celular, cada nuevo detalle u opinión de nuestra vida está allí, debe estar. Si te conectas desde tu casa, se registra desde qué lugar estás conectándote, qué dispositivo estás usando, con qué frecuencia lo haces, para qué te conectas, con quién te mensajes, para que le escribes a una persona, en fin, cada detalle no es oculto. A dónde va toda esa información, veamos:

  • El buscador más usado → Google. Entonces Alphabet sabe qué buscas, qué necesitas.
  • La red de videos más consumida → Youtube. Entonces Alphabet sabe qué videos consumes, qué tutoriales miras o qué canciones de amor disfrutas más.
  • La red social más utilizada → Facebook. Entonces Facebook sabe tus intereses, qué te gusta, qué comentas, qué fotos compartes.
  • Servicio de mensajería más usado → WhatsApp. Entonces Facebook sabe con quién conversas y de qué.
  • La computadora viene con → Windows. Entonces Microsoft sabe qué programas usas y para qué.
  • Tu celular viene con → Android o es un Iphone. Entonces Google o Apple conocen cómo usas tu teléfono y para qué.

Nuestra vida digital está en manos de Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft (GAFAM), nuestros datos están en sus manos. Nadie nos ha dicho qué hacen, cómo los usan y para qué. Aunque ya vamos viendo algunos indicios de qué es los quieren hacer:

De acuerdo con los reportes publicados durante el fin de semana por los diarios The New York Times y The Observer, esos datos privados fueron luego utilizados para manipular psicológicamente a los votantes en las elecciones de EE.UU. de 2016, donde Donald Trump resultó electo presidente.
5 claves para entender el escándalo de Cambridge Analytica que hizo que Facebook perdiera US$37.000 millones en un día.

Quieres leer más de estos temas, revisa el libro: Politizar la tecnología, que te ayudará a entender más de todo esto.

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¿Qué hacemos?

Aquí tienes una guía para hacer radio en épocas de cuarentena sólo con Software Libre. Herramientas libres para mantenerse al aire desde casa (y también para ‘el día después’).

Guía: Radios en cuarentena

Sabemos qué no podemos aislarlos completamente de la tecnología, no podemos dejar de utilizar por completo las redes. Sobre todo en zonas en donde el dispositivo móvil es la única forma de denunciar lo que está pasando y hacer comunicación.

Comencemos un proceso de democratización tecnológica. Existen distribuciones de Software Libre para nuestras computadoras. Empecemos a ver cómo migrar a Software Libre.

La producción de audios y de videos la podemos hacer con Software Libre, pero necesitamos un computador.

Si tienes que utilizar aplicaciones gratuitas en el celular, revisa qué información le estás entregando desde tu celular. ¿Son necesarios esos permisos? Puedes quitar los permisos en aplicaciones que no creas que necesiten. Si una aplicación es para tomar fotos, para qué necesita acceso a tu ubicación, por ejemplo.

Nunca compartas información sensible por redes sociales en las que no confías. Por ejemplo si vas organizar una reunión privada no la organices por Facebook o Zoom, no sabes quién está viendo esa información. Puedes comunicarte por una plataforma de video como Jitsi. Aquí tienes una guía que te da una guía para hacer radio con herramientas libres.

Las redes sociales son para difundir información que consideramos pública, tu vida privada, manténla privada. No es necesario compartir la información de tus hijos en Facebook o las reuniones que hacen en tu organización. Analiza qué vas a compartir, pregúntate: ¿alguien me puede hacer daño si ve este contenido? ¿alguien puede salir perjudicado si comparto este contenido? ¿alguien puede utilizar esta foto para amenazarme a mi o mi familia? Nada en Internet es privado, así lo pongas como oculto.

¿Qué pasa si mañana cierra Facebook? O te borran los videos que alojas en Youtube por violar derechos de autor. ¿Tienes respaldo del contenido que publicas en Facebook? No confíes en que si lo compartiste en Web siempre va a estar allí. Ten respaldo de las fotos o videos que compartes en redes, si mañana te borran un contenido tendrás cómo recuperarlo.

¡Y busca alternativas libres! Para hacer este curso buscamos redes sociales libres de las cuales te vamos a compartir varios tips, solo debes comenzar a utilizarlas.

¿Qué opinas de redes como Facebook ahora? ¿Estás de acuerdo con lo que hacen con tus datos?

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BIBLIOGRAFÍA

3.2 DIFUSIÓN POR LAS REDES SOCIALES

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